Santo Domingo.– “Yo soy un caballero y nunca hablaría de una dama”. Con esa afirmación inició su respuesta el ministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, Rafael Santos Badía, al ser cuestionado sobre la querella interpuesta en su contra por la periodista Cristal Acevedo, en un caso que ha generado debate público por tratarse de una denuncia de presunta violencia de género.
El funcionario evitó entrar en detalles sobre la acusación, alegando que el proceso se encuentra en manos de la justicia y que debe respetar ese curso. “Es un tema que está en un escenario de la justicia que yo debo mantener silencio hasta que se ventile”, expresó.
“Es un tema sensible”
Durante sus declaraciones, Santos Badía reconoció la delicadeza del tema de la violencia contra la mujer, especialmente por su impacto social y la atención que genera en la opinión pública.
“Usted sabe que el tema de la violencia contra las mujeres es un tema muy sensible”, señaló, en referencia a la preocupación que existe en la sociedad dominicana sobre este tipo de casos.
No obstante, insistió en que, por tratarse de un proceso en curso, no ofrecerá mayores comentarios en esta etapa. “Ese tema yo lo trataré cuando llegue el momento en el lugar que corresponda”, afirmó.
Defensa de su conducta
A pesar de su cautela, el ministro defendió su reputación personal y aseguró que quienes lo conocen pueden dar fe de su comportamiento.
“Quienes me conocen saben que yo soy incapaz de una situación así”, sostuvo con firmeza, rechazando implícitamente las acusaciones en su contra.
El titular del Ministerio de Educación Superior también reiteró su disposición a enfrentar cualquier consecuencia derivada del proceso, mostrando seguridad en su posición.
“No temo a nada”
Santos Badía aseguró que no siente temor ante la situación que enfrenta, ni ante la posibilidad de ser apartado de su cargo como resultado del caso.
“No temo a eso, no temo a nada”, expresó. Sin embargo, matizó su declaración al señalar que sí tiene preocupaciones personales. “Le temo a Dios, le temo a mi conciencia, le temo a que mi familia se pueda ver afectada”, añadió.
El funcionario destacó que, pese a la controversia, su entorno familiar se mantiene unido. “En este momento está totalmente unida”, indicó.
Disposición a seguir aportando
En sus declaraciones, el ministro también dejó claro que está dispuesto a continuar contribuyendo desde cualquier posición, incluso si el proceso judicial derivara en su salida del cargo.
“Yo soy un hombre que está preparado para seguir aportando en este proceso, aun si por las razones de ese tema fuera relevado”, afirmó.
Esta postura se produce en medio del escrutinio público que suele acompañar los casos de figuras públicas señaladas en denuncias de violencia de género, especialmente cuando ocupan funciones en el Estado.
Un caso en manos de la justicia
El caso ha captado la atención mediática debido a la naturaleza de la denuncia y al cargo que ocupa el funcionario. Sin embargo, hasta el momento no se han ofrecido detalles oficiales sobre el avance del proceso judicial.
Santos Badía reiteró que su posición será fijada en el escenario correspondiente cuando el caso sea conocido formalmente. “Ese tema lo trataré cuando llegue el momento”, insistió.
Mientras tanto, el funcionario mantiene su enfoque en las responsabilidades al frente del ministerio, en medio de un contexto donde la opinión pública sigue de cerca el desarrollo de la querella.

