Inicio Nacionales Urbanista advierte que crecimiento desordenado agrava inundaciones en Santo Domingo tras lluvias históricas

Urbanista advierte que crecimiento desordenado agrava inundaciones en Santo Domingo tras lluvias históricas

por Informador RD

Santo Domingo.– Las intensas lluvias registradas recientemente en el Gran Santo Domingo, que dejaron calles anegadas, vehículos varados y múltiples intersecciones colapsadas, han reavivado el debate sobre el crecimiento urbano y la falta de planificación en la capital dominicana.

El arquitecto y planificador urbano Marcos Barinas aseguró que el problema de las inundaciones no responde únicamente a fenómenos climáticos extremos, sino a decisiones acumuladas durante décadas en materia de desarrollo urbano.

“Ayer recibíamos un acumulado de lluvia que parece que sobrepasó los 300 milímetros de manera repentina. Eso es un desafío para cualquier ciudad, porque estamos hablando de mucha agua en un corto periodo de tiempo”, explicó.

No obstante, el especialista advirtió que, aunque la magnitud de las precipitaciones fue excepcional, la recurrencia de inundaciones evidencia fallas estructurales en la forma en que ha crecido la ciudad.


Una ciudad diseñada para drenar… pero que ya no puede

Barinas destacó que, paradójicamente, Santo Domingo posee condiciones naturales favorables para el drenaje del agua.

“Es una gran paradoja. La ciudad está compuesta por terrazas que descienden hacia el mar y un suelo calizo, poroso, que permite que el agua se infiltre fácilmente”, señaló.

Sin embargo, este equilibrio natural ha sido alterado por la expansión urbana y el aumento del concreto.

“Mientras más construimos y cubrimos el suelo con cemento y asfalto, el agua no encuentra dónde infiltrarse. Entonces corre hacia las calles y se acumula en los puntos más bajos”, explicó.

Según el urbanista, esto provoca que el sistema de drenaje existente resulte insuficiente frente a las nuevas dinámicas de la ciudad.


El impacto del crecimiento vertical en sectores clave

Uno de los puntos más críticos señalados por Barinas es el cambio en el modelo de desarrollo en zonas como Naco, Piantini y otros sectores del llamado polígono central.

“Naco fue diseñado para casas con patios. Cuando llovía, el agua se filtraba en esos espacios. Hoy, donde vivía una familia, hay torres con más de 100 apartamentos”, afirmó.

Este aumento de densidad poblacional, sin una adecuación paralela de la infraestructura, ha generado una sobrecarga en los sistemas pluviales.

“El drenaje fue diseñado hace 50 años para casas, no para la cantidad de edificaciones que hay ahora”, sostuvo.

Asimismo, indicó que la impermeabilización del suelo ha convertido las calles en canales de escorrentía, agravando las inundaciones.


Parqueos subterráneos: “piscinas” en medio de la lluvia

El experto también se refirió a las recurrentes inundaciones en parqueos subterráneos de edificios residenciales.

“Cuando impermeabilizas un terreno con concreto, creas una especie de piscina. Esa agua depende de un sistema de drenaje que puede saturarse o fallar, y entonces el espacio se inunda completamente”, explicó.

Barinas cuestionó la falta de control en el desarrollo inmobiliario y alertó sobre los riesgos de construcciones sin una adecuada supervisión.

“Estamos permitiendo que el crecimiento inmobiliario ocurra sin control. Cada vez hay menos restricciones, y eso tiene consecuencias directas en la ciudad”, afirmó.


Normativas que no se respetan

El urbanista fue enfático al señalar que parte del problema radica en el incumplimiento de las normativas existentes.

“En muchos casos se están permitiendo construcciones que no cumplen con las regulaciones, incluso por presión del sector inmobiliario”, denunció.

A su juicio, la planificación urbana no solo debe enfocarse en el futuro, sino también en corregir los errores del presente.

“Las ciudades son el resultado de decisiones que se tomaron hace 20 o 25 años. Lo que vemos hoy es consecuencia de lo que no se hizo en ese momento”, advirtió.


Falta de áreas verdes agrava la crisis

Otro factor determinante es la escasez de espacios verdes en la ciudad, fundamentales para la absorción del agua de lluvia.

“El último gran parque urbano que se construyó fue hace décadas. La ciudad ha crecido enormemente, pero no hemos creado nuevos espacios verdes”, indicó.

Según Barinas, los parques no solo cumplen una función recreativa, sino también ambiental y estructural.

“Las áreas verdes permiten que el agua se infiltre en el subsuelo. Son parte de la solución al problema de las inundaciones”, explicó.


Una ciudad cada vez más vulnerable

El especialista también criticó el deterioro del espacio público, como aceras ocupadas y falta de planificación en parqueos, lo que complica la movilidad y agrava el caos durante eventos de lluvias.

“No hay aceras adecuadas ni espacios suficientes. Todo eso forma parte del mismo problema: una ciudad que crece sin orden”, señaló.


¿Qué se debe hacer?

Barinas insistió en que la solución requiere voluntad política y acciones concretas a corto, mediano y largo plazo.

“Lo primero es respetar las normativas existentes. Y si se van a cambiar, entonces hay que adaptar la infraestructura pública a esa nueva realidad”, afirmó.

Asimismo, destacó la importancia de la Ley de Ordenamiento Territorial, aunque aclaró que sus resultados no son inmediatos.

“La planificación toma tiempo, pero debe ir acompañada de decisiones firmes en el presente”, agregó.


“No es inevitable”

Finalmente, el urbanista rechazó la idea de que las inundaciones sean inevitables en Santo Domingo.

“Nada de esto es inevitable. Se pueden tomar medidas para reducir significativamente estos problemas”, concluyó.

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