Davey Lopes, integrante del cuadro interior de los Dodgers de Los Ángeles que batió récords en las décadas de 1970 y 1980 y uno de los principales robadores de bases del béisbol, murió el miércoles. Tenía 80 años.
Los Dodgers fueron informados del deceso del pelotero retirado por su exesposa Lin Lopes. La mujer le dijo al equipo que Lopes padecía las enfermedades de Alzheimer y Parkinson, y murió en un hospital de su ciudad natal de East Providence, Rhode Island.
Lopes fue elegido cuatro veces al Juego de Estrellas durante sus 10 años con los Dodgers. Jugó en cuatro Series Mundiales y se coronó campeón en 1981. Tiene el récord de la franquicia de más juegos disputados en la segunda base, con 1.134. Sus 1.145 juegos como primer bate son la segunda mayor cifra en la organización, únicamente detrás de Maury Wills (1.279).
Lopes tenía 27 años cuando debutó en las Grandes Ligas, el 22 de septiembre de 1972.
La temporada siguiente, Steve Garvey, Bill Russell, Ron Cey y Lopes iniciaron el primero de 8 años y medio consecutivos como titulares juntos en el cuadro interior.
Lopes se consolidó como uno de los ladrones de bases más prolíficos del béisbol. Robó 418 como Dodger, la segunda mayor cifra en la historia de la franquicia, detrás de Wills (490). Lopes posee el récord del equipo con un 83,1% de efectividad de por vida (mínimo 100 robos).
El 4 de agosto de 1974, se convirtió en el primer Dodger desde Wills en robar cuatro bases en un juego y, 20 días después, igualó el récord de la Liga Nacional con cinco estafas ante los Cardenales. En 1975, Lopes registró un récord de las Grandes Ligas con 28 robos consecutivos sin ser puesto out.
Lideró las Grandes Ligas en 1975 con 77 robos y la Liga Nacional en 1976 con 63. En 1978, robó 45 bases en 49 intentos.
Lopes completó en 1978 la mejor Serie Mundial de su carrera, que comenzó con dos jonrones en el primer juego contra los Yankees de Nueva York. También ganó un Guante de Oro esa temporada.
Tras dejar a los Dodgers, jugó para los Atléticos de Oakland (1982-84), Cachorros de Chicago (1984-86) y Astros de Houston (1986-87). Robó 557 bases en su carrera — 26to en la historia de las Grandes Ligas — y bateó para .263 en 1.812 juegos de temporada regular, con 155 jonrones, 614 carreras impulsadas, 232 dobles y 50 triples.
“Fue uno de los mejores competidores con los que tuve el privilegio de jugar en Chicago, y contra el que jugué cuando estaba con los Dodgers. Descanse en paz mi amigo”, publicó en X el campocorto Larry Bowa, cinco veces elegido al Juego de Estrellas.
Después de su etapa como jugador, Lopes dirigió a los Cerveceros de Milwaukee de 2000 a 2002. Fue coach con los Orioles, Padres, Nacionales, Filis y Dodgers.
Ganó una segunda Serie Mundial como coach de primera base de los Filis.
Ruben Amaro Jr., un asistente del gerente general en ese equipo campeón de 2008, publicó en X: “Davey Lopes, el mejor coach de robos de base que hemos tenido. Y un gran robador de bases por derecho propio. Muy triste enterarme de su fallecimiento. Gracias, Davey, por traer alegría a todos nosotros. Descanse en paz”.
Lopes regresó a los Dodgers como coach de corrido de bases y de la inicial de 2011 a 2015. Pasó sus últimas dos temporadas en las mayores como coach de primera base de los Nacionales en 2016-17.

