Santo Domingo.– El Banco Agrícola de la República Dominicana (Bagrícola) afirmó que es una entidad regulada, vigilada y transparente, al presentar un balance de sus principales logros, avances financieros e institucionales durante los últimos cinco años de administración, en respuesta al interés y cuestionamientos surgidos en distintos espacios mediáticos.
La entidad resaltó su rol estratégico en la seguridad alimentaria, al canalizar más del 60 % de los recursos financieros que hoy fluyen hacia el sector agropecuario, un ámbito que, por su exposición a fenómenos climáticos y riesgos naturales, recibe un tratamiento crediticio diferenciado a nivel mundial.
En materia financiera, el Banco Agrícola informó que su cartera de préstamos cerró el año pasado en RD$56,769 millones, lo que representa un crecimiento de un 87 % en comparación con los RD$30,608 millones registrados al cierre de 2020. En total, los desembolsos realizados en estos cinco años ascienden a RD$157,510 millones, con un promedio anual de RD$31,502 millones, un 56 % más que el promedio de los cinco años anteriores.
La institución desmintió informaciones que atribuyen desembolsos por RD$688 mil millones en 2024, precisando que en ese año los préstamos otorgados alcanzaron RD$27,133 millones. Además, explicó que una parte de su cartera corresponde a fondos administrados de organismos nacionales e internacionales, como CONALECHE, FEDA, la Unión Europea, APHIS/IICA, el BCIE, el BID y la AFD, todos sujetos a sistemas independientes de seguimiento y auditoría.
Sobre el Programa de Tasa Cero, creado en 2020 como respuesta a la descapitalización del campo tras la pandemia, el Banco indicó que benefició a más de 19 mil productores. Aunque el programa fue descontinuado, los recursos recuperados se han destinado al saneamiento de deudas heredadas en sectores como los invernaderos de Rancho Arriba y los bananeros de la Línea Noroeste, así como a la iniciativa Campo Joven, que ha financiado proyectos juveniles por más de RD$200 millones sin intereses.
El Bagrícola subrayó que no regala dinero, sino que presta bajo estrictos requisitos legales, y que en estos cinco años ha logrado una recuperación promedio anual de RD$24,680 millones, casi un 50 % más que en gestiones anteriores. Gracias a estas recuperaciones, el banco cerró 2025 con la mayor liquidez de la última década y un récord de RD$4,175 millones desembolsados solo en diciembre.
En el ámbito regulatorio, la institución destacó que desde 2021 inició la reportería diaria a la Superintendencia de Bancos y al Banco Central, creó una Gerencia de Cumplimiento, fortaleció la aplicación del Reglamento de Evaluación de Activos (REA) y avanzó en un plan de remediación de provisiones, destinando solo en 2025 alrededor de RD$1,500 millones para este fin. Los activos del banco pasaron de RD$26,912 millones en 2020 a RD$45,871 millones en 2025, un crecimiento del 70 %.
Asimismo, el Banco Agrícola rechazó que la simpatía política influya en la concesión de créditos, señalando que semanalmente formaliza entre RD$500 y RD$600 millones en préstamos a través de sus 32 sucursales en todo el país, bajo las normas establecidas para clientes comunes y Personas Expuestas Políticamente (PEP).
En cuanto a la transformación digital, la entidad resaltó su paso de un modelo análogo a uno digital, con la implementación de Internet Banking, la creación de una Dirección de Ciberseguridad, la modernización de su centro de datos y reconocimientos como el segundo lugar en innovación disruptiva otorgado por la OPTIC en 2023. Además, anunció que en las próximas semanas licitará la adquisición de un nuevo core bancario, con apoyo del BID.
Finalmente, el Banco Agrícola aseguró que, aunque no persigue beneficios económicos, sí procura su sostenibilidad y modernización, manteniendo tasas de interés bajas para el productor agropecuario. Indicó que estos esfuerzos han contado con el respaldo del presidente Luis Abinader, cuyo gobierno ha aportado más recursos al Bagrícola que en los cuatro períodos anteriores, reafirmando su compromiso con el desarrollo rural y la seguridad alimentaria del país.

