Rodríguez señaló que, aunque los recursos estatales se asignan legalmente en función de quienes viven fijamente en el municipio, el ayuntamiento debe dar respuesta a una demanda de servicios calculada para una metrópoli de más de un millón de usuarios que circulan por sus calles cada día.
El líder de la ciudad corazon, explicó que fenómeno responde al extraordinario dinamismo de Santiago como capital regional. El flujo constante de personas que entran desde municipios aledaños para trabajar en zonas francas —donde solo un parque moviliza 40,000 empleados—, acceder al turismo médico o realizar actividades comerciales, refleja una vitalidad económica que desborda las proyecciones estadísticas actuales.
En cuanto a la movilidad, el alcalde resaltó soluciones viales recientes como la conectividad en la Estrella Sadhalá y la expectativa del Monorriel, cuya infraestructura estaría lista para septiembre. No obstante, subrayó que estas obras requieren una planificación basada en datos reales de flujo poblacional para garantizar su eficiencia a largo plazo.
Finalmente, enfatizó que la gestión de desechos en el ecoparque y el mantenimiento preventivo del drenaje han evitado colapsos, pero advirtió que el déficit presupuestario derivado del desfase censal limita el alcance de las soluciones definitivas que una ciudad de un millón de personas demanda para los próximos 50 años.
