Los conductores Lili Estefan y Raúl de Molina volvieron a encontrarse esta semana en el estudio de El Gordo y la Flaca, luego del sonado desencuentro que protagonizaron en vivo al defender posiciones diferentes sobre los concursos de belleza.
Durante el momento de tensión, el presentador cubano manifestó su molestia por la manera en que, según expresó, se le pedía guardar silencio mientras su compañera podía continuar exponiendo su punto de vista.
Sin embargo, al reencontrarse frente a las cámaras, ambos decidieron abordar lo ocurrido con sentido del humor. Lili Estefan incluso bromeó con la posibilidad de pedirle prestado el cuadrilátero al boxeador Canelo Álvarez para su próxima “pelea” con su compañero de programa.
Raúl de Molina también se tomó la situación con humor y aseguró que no piensa volver a pelear con nadie. En medio de las risas, comparó sus discusiones con Lili con las que mantiene con su esposa, Mili, con quien lleva 32 años de matrimonio.
“Mili te grita porque no oyes”, respondió Lili entre risas, mientras ambos dejaban claro que sus diferencias forman parte de la dinámica del programa y que existe respeto entre ellos.
Raúl aprovechó el momento para expresar el cariño que siente por su compañera y recordó los 28 años que llevan trabajando juntos. “Quiero decir que quiero a Lili como a una hermana”, afirmó el conductor, quien también reiteró que, aunque no se queda callado y expresa lo que piensa, entiende que El Gordo y la Flaca es un programa de televisión en el que también deben divertirse.
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