El obispo coadjutor de la Arquidiócesis de Santo Domingo, Carlos Morel Diplán, expresó este martes su profundo pesar por los robos y actos vandálicos perpetrados en tres templos católicos, al considerar que se trata de «una ofensa» que hiere la fe de la comunidad cristiana.
«Es triste para nosotros como católicos, para mí como sacerdote y como obispo, escuchar la noticia y recibir la información de parte de los sacerdotes de que la parroquia, el templo, ha sido violentado», manifestó.
Morel Diplán explicó que uno de los hechos ocurrió en la parroquia Inmaculada Concepción, en La Guáyiga, donde los responsables irrumpieron en el templo, forzaron la puerta del sagrario y lanzaron al suelo las hostias consagradas.
«Penosamente contemplamos esta escena tan triste que afecta a la comunidad cristiana. Es una ofensa, es un daño a la fe de mucha gente», expresó el prelado.
El obispo informó además que la capilla del Seminario Menor Buen Pastor también fue violentada. Según explicó, los desconocidos abrieron el sagrario y esparcieron las hostias consagradas en la entrada del recinto mientras buscaban objetos de valor.
Asimismo, señaló que una tercera capilla fue objeto de un hecho similar, el cual calificó como un sacrilegio contra los objetos sagrados.
Morel Diplán agradeció la intervención de las autoridades, que mantienen abiertas las investigaciones para identificar a los responsables, aunque lamentó que personas «indiscriminadas y sin escrúpulos» ingresen a los templos para causar daños.
El obispo exhortó a los fieles a orar por la conversión de quienes cometen estos actos y llamó a las comunidades parroquiales a reforzar las medidas de protección de sus espacios de culto.
«Pedimos oraciones para que estos hechos no vuelvan a suceder en nuestra Iglesia Católica, especialmente en la Arquidiócesis de Santo Domingo», concluyó.
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