Kevin Dariel Germán Troncoso, alias “Yandel”, relató que llegó a la residencia de Julián Oro Duro cerca de las 5:00 de la tarde en una motocicleta, acompañado de un hombre cuyo rostro estaba cubierto y a quien, según dijo, no conocía. Horas después, afirmó, presenció la muerte de Zeneida Socorro Castillo y permaneció en la vivienda hasta la llegada del merenguero, quien posteriormente fue golpeado.
De acuerdo con su relato, todo comenzó entre las 2:30 y las 3:00 de la tarde, cuando se encontraba en la barbería de su hermano, en La Victoria. Allí llegó un conocido al que identificó como Peña, quien le habló de una oportunidad para ganar RD$20,000.
Germán Troncoso, de 23 años, contó que inicialmente le dijeron que su trabajo consistiría únicamente en transportar a una persona hasta un lugar, esperarla y luego llevarla de regreso. Posteriormente fue contactado por otro hombre, quien le entregó RD$500 para combustible y le indicó que buscara un casco, se colocara un abrigo y utilizara pantalón largo.
Según explicó, se dirigió hasta la Circunvalación de La Victoria, donde recogió al hombre que debía transportar. Aseguró que no lo conocía y que este llevaba el rostro cubierto. Desde allí, dijo, el desconocido comenzó a indicarle el camino hasta llegar a la residencia de Julián Oro Duro.
El ingreso a la vivienda
Cerca de las 5:00 de la tarde, el acompañante de Kevin llamó a Zeneida por su nombre. La mujer salió, aparentemente lo reconoció y permitió que ambos ingresaran a la vivienda.
Una vez dentro, permanecieron conversando durante aproximadamente media hora sobre asuntos personales, familiares y sobre Julián. Kevin incluso relató que Zeneida les preparó una limonada, detalle que, según su versión, demostraba que ella conocía al hombre que lo acompañaba.
Sin embargo, entre las 5:30 y las 5:40 de la tarde, la situación cambió. Germán Troncoso afirmó que su acompañante tomó un objeto que estaba en la vivienda y golpeó a Zeneida en la cabeza.
Kevin dijo que cuestionó al hombre por lo que estaba haciendo, pero este lo amenazó con un arma para impedir que abandonara la casa. Posteriormente, siempre según su versión, continuó golpeando a la mujer hasta causarle la muerte.
“Sabían dónde estaba el dinero”
Después de la muerte de Zeneida, Kevin aseguró que su acompañante comenzó a recibir instrucciones de una persona que se encontraba fuera de la residencia.
Según su relato, esa persona le indicó que debía dirigirse al primer dormitorio y buscar una pequeña maleta azul que se encontraba debajo y detrás de otras pertenencias. Kevin sostuvo que encontraron la maleta exactamente en el lugar señalado.
Germán Troncoso afirmó que dentro encontraron dinero en dólares y pesos dominicanos, además de otras pertenencias. Aunque durante la entrevista fueron mencionadas diferentes cantidades, su relato no permitió establecer una cifra exacta.
Lo que llamó su atención, según explicó, fue que la persona que daba las instrucciones desde fuera aparentemente conocía con precisión dónde se encontraba el dinero dentro de la vivienda.
Esperaron durante horas a Julián
Kevin relató que, después de encontrar el dinero, pensó que abandonarían la residencia. Sin embargo, afirmó que todavía debían esperar a Julián Oro Duro.
Según su versión, también buscaban una cadena del artista y quienes mantenían comunicación con su acompañante sabían que Julián acostumbraba regresar a su casa entre la medianoche y la 1:00 de la madrugada.
La espera se prolongó durante aproximadamente siete horas. Kevin sostuvo que permaneció dentro de la vivienda bajo amenazas y que no podía marcharse.
También relató que en la casa se encontraba una mujer de avanzada edad con alzhéimer, quien fue llevada a una habitación mientras ellos permanecían en el inmueble.
Durante ese tiempo, según Kevin, su acompañante tomó el teléfono de Zeneida y desconectó algunas líneas de comunicación de la vivienda.
También continuó intercambiando mensajes con personas que estaban fuera. Uno de esos intercambios, afirmó, revelaría que quienes daban las instrucciones conocían incluso las costumbres del artista.
Kevin contó que en un momento apagaron las luces de la casa, pero posteriormente recibieron un mensaje en el que le indicaban que debían encenderlas nuevamente porque Julián supuestamente no acostumbraba entrar cuando encontraba la vivienda a oscuras.
Poco después, escucharon abrirse la puerta eléctrica y supieron que el artista había llegado.
La llegada de Julián
Cerca de la 1:00 de la madrugada, según el relato de Kevin, Julián entró a la residencia sin saber lo ocurrido horas antes con su esposa.
Germán Troncoso afirmó que su acompañante sorprendió al artista y comenzó a golpearlo repetidamente en la cabeza con un objeto de madera que se encontraba dentro de la casa.
Kevin aseguró que escuchó a Julián pedir que no lo mataran y que se llevaran sus pertenencias.
Fue entonces, según su versión, cuando su acompañante le ordenó quitarle la cartera al merenguero, acción que admitió haber realizado. También relató que preguntaron por una cadena y que Julián fue inmovilizado de manos y pies.
Kevin aseguró que la agresión duró menos de cinco minutos. Después, su acompañante le ordenó salir de la vivienda y encender la motocicleta para escapar.
Durante el trayecto, afirmó, el hombre llevaba dinero y varias pertenencias tomadas de la residencia. También sostuvo que tomó el teléfono de Julián, le perforó la batería con un cuchillo, desprendió la pantalla y posteriormente lanzó el aparato en el camino.
Al aproximarse nuevamente a La Victoria, Kevin dijo que comenzó a temer por su propia vida. Según su versión, su acompañante recibió instrucciones relacionadas con quitarle el teléfono y la motocicleta.
Finalmente, aseguró que recibió los RD$20,000 que le habían prometido al inicio de la tarde y que el hombre se marchó llevándose el motor.
“La cosa es grande, son muchos”
Tras lo ocurrido, Kevin relató que quedó convencido de que el hecho había sido planificado y que había más personas involucradas.
Basó esa afirmación en que, según su versión, quienes se comunicaban desde fuera conocían la ubicación del dinero, las pertenencias que buscaban, la hora aproximada en que Julián regresaría y hasta la forma en que acostumbraba encontrar las luces de su casa.
“La cosa es grande, son muchos”, manifestó durante la entrevista, antes de agregar que, a su entender, “eso no fue de un día para otro”.
Kevin también aseguró que nunca había estado preso y que este era el primer caso en el que se veía involucrado.
Explicó que no acudió inmediatamente ante las autoridades porque, según dijo, temía por su vida y por posibles represalias de las personas que, de acuerdo con su versión, estarían detrás del hecho.
Finalmente, Germán Troncoso se entregó acompañado de familiares y de las personas que realizaron la entrevista. Antes de ser trasladado para quedar a disposición de las autoridades, pidió que el caso fuera esclarecido y exhortó al hombre al que atribuye directamente las agresiones contra Zeneida y Julián a que también se entregue.
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