Tommy John, uno de los lanzadores zurdos más destacados y longevos en la historia de las Grandes Ligas, murió a los 83 años, dejando un legado que va mucho más allá de sus 288 victorias. Su nombre quedó ligado para siempre a uno de los procedimientos más importantes de la medicina deportiva: la reconstrucción del ligamento colateral cubital del codo, conocida mundialmente como cirugía Tommy John.
John disputó 26 temporadas en las Grandes Ligas, entre 1963 y 1989, con equipos como los Cleveland Indians, Chicago White Sox, Los Angeles Dodgers, New York Yankees y California Angels. Fue seleccionado cuatro veces al Juego de Estrellas y terminó su carrera con 288 triunfos y 2,245 ponches. Sin embargo, paradójicamente, la lesión que pudo haber puesto fin a su trayectoria terminó convirtiéndolo en uno de los nombres más reconocibles de la historia del deporte.
La lesión que cambió la historia
En 1974, cuando John lanzaba para los Dodgers, sufrió una rotura del ligamento colateral cubital (UCL), situado en la parte interna del codo. Para un lanzador de aquella época, una lesión de esa magnitud prácticamente significaba el final de la carrera.
El médico de los Dodgers, el cirujano ortopédico Frank Jobe, propuso una alternativa que nunca antes se había probado en un jugador de Grandes Ligas. La idea consistía en retirar un tendón de otra parte del cuerpo de John y utilizarlo para reconstruir el ligamento dañado. El procedimiento se realizó el 25 de septiembre de 1974.
El propio Jobe consideraba que las posibilidades de que John pudiera volver a lanzar eran extremadamente reducidas. Sin embargo, después de una larga rehabilitación, el pitcher regresó a las Grandes Ligas en 1976. Lo más sorprendente fue que no solo volvió a competir: lanzó durante 14 temporadas más y ganó 164 partidos después de la operación, más victorias que las que había conseguido antes de someterse a ella.
¿Por qué la cirugía lleva el nombre de Tommy John?
Aunque Frank Jobe fue el médico que desarrolló y realizó la operación, el procedimiento terminó recibiendo el nombre de Tommy John porque él fue el primer jugador en someterse a la reconstrucción del ligamento y, sobre todo, el primero en demostrar que era posible regresar exitosamente al máximo nivel después de ella.
Su recuperación cambió por completo el panorama de las lesiones de codo en los lanzadores. Lo que antes podía significar el final de una carrera pasó a ser una lesión de la que un atleta podía recuperarse con cirugía, rehabilitación y tiempo. Desde entonces, la reconstrucción del UCL se convirtió en una herramienta fundamental para los lanzadores de béisbol.
Por eso, cuando hoy se habla de un jugador que se somete a una “Tommy John”, no significa que Tommy John haya inventado personalmente la operación. Su nombre identifica la cirugía porque su caso fue la primera gran prueba de que el procedimiento podía funcionar.
Un legado que sobrevivió a su carrera
La importancia de John también se refleja en las reacciones tras conocerse su muerte. El mánager de los Yankees, Aaron Boone, pidió que su legado no fuera reducido únicamente a la operación y destacó la calidad de su carrera y su mecánica de lanzamiento.
“Espero que la gente recuerde lo extraordinaria que fue su carrera, y no solo por la lesión”, expresó Boone.
El lanzador de los Yankees Gerrit Cole, quien se sometió a una cirugía Tommy John en 2025, destacó precisamente el carácter pionero de John y su perseverancia al aventurarse en un procedimiento que en 1974 era completamente desconocido.
“Lo primero que me viene a la mente es lo pionero que fue y la gran perseverancia que demostró”, señaló Cole.
Otros también reclamaron un mayor reconocimiento para el expitcher. Keith Hernandez, exjugador de Grandes Ligas y comentarista de los Mets, recordó sus 288 victorias y sostuvo que debería estar en el Salón de la Fama.
Los Yankees, por su parte, resaltaron que John fue mucho más que el nombre de una cirugía y lo describieron como un pionero tanto del deporte como de la medicina. El exgerente general de los Dodgers Ned Colletti también destacó que, durante cinco décadas, su nombre prácticamente se convirtió en parte del lenguaje cotidiano del béisbol.
La magnitud de su influencia queda resumida en un dato: Tommy John lanzó durante 14 temporadas después de aquella operación, más tiempo del que había jugado antes de ella. Su regreso no solo prolongó su propia carrera; abrió el camino para generaciones de lanzadores que, ante una lesión similar, ya no tendrían que asumir que el béisbol había terminado para ellos.
Tommy John no fue el médico que inventó la cirugía que lleva su nombre. Fue el hombre que se atrevió a probarla, sobrevivió a ella y regresó al montículo para demostrar que una lesión que parecía irreversible podía tener una segunda oportunidad. Esa es la razón por la que su nombre quedó para siempre ligado a una de las transformaciones más importantes de la historia del béisbol.
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