Comunitarios del sector Invidorex, en Santo Domingo Este, solicitaron la intervención urgente de las autoridades municipales y ambientales para detener lo que califican como una agresión contra una zona de valor ecológico ubicada a la altura del kilómetro 14 de la autopista Las Américas.
Los residentes, respaldados por la Junta de Vecinos Unión y Progreso, denunciaron que en el área se realizan trabajos con maquinaria pesada y que se pretende rellenar con escombros una dolina, una depresión natural del terreno, sin que hasta el momento conozcan el propósito de estas labores.
La denuncia fue respaldada por el arqueólogo y espeleólogo Domingo Abreu Collado, de Espeleogrupo, quien realizó un descenso en el lugar y explicó a los comunitarios que la dolina forma parte de un sistema activo de cavidades subterráneas y acuíferos de importancia para la zona.
“Toda la vegetación que emergía de esa dolina fue eliminada, y la que la circundaba también”, afirmó Abreu Collado, quien pidió la intervención del Ayuntamiento de Santo Domingo Este, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, el Gobierno central, el Congreso Nacional y el Ministerio de la Vivienda, Hábitat y Edificaciones.
El especialista sostuvo que el área afectada forma parte del acuífero denominado “Ojo de las Américas” y señaló que, a su entender, se encuentra bajo protección de la legislación ambiental dominicana y de disposiciones que establecen medidas de protección para cuevas y cavernas.
Abreu Collado también afirmó que una persona que se identifica como propietaria del terreno asegura contar con permisos de las autoridades correspondientes y que los trabajos tendrían como finalidad preparar el espacio para su posterior venta. Estas afirmaciones no han sido confirmadas de manera independiente.
Los comunitarios expresaron su preocupación por la presencia de equipos pesados en el área y advirtieron que se oponen al relleno de la dolina. “No se puede hablar de desarrollo cuando se mutila la naturaleza a plena luz del día, sin consecuencia alguna”, manifestó el especialista.
De acuerdo con los residentes, el sector Invidorex y los farallones del Hipódromo han sido históricamente reconocidos por su valor ecológico y por su relación con el sistema subterráneo que alimenta el río Brujulea.
Los denunciantes describieron el espacio como un área verde en cuyo interior existe un cráter circular de más de mil metros cuadrados, con ductos subterráneos que atraviesan incluso debajo de la vía. También señalaron que el lugar es reconocido como Parque Ecológico Orlando Jorge Mera y lamentaron la eliminación de árboles, entre ellos ejemplares de caoba.
Los comunitarios insistieron en que las autoridades competentes deben verificar la situación, determinar si los trabajos cuentan con las autorizaciones correspondientes y establecer las medidas necesarias para preservar los recursos naturales del área.
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