China ha aceptado incrementar la adquisición de productos agrícolas de Estados Unidos como la carne de res y las aves de corral, con compras a un ritmo anualizado de 17.000 millones de dólares al año para 2026 y a ese nivel para 2027 y 2028, anunció la Casa Blanca el domingo, dos días después de que el presidente Donald Trump regresara de una cumbre en Beijing en la que procuró aliviar el impacto sobre los agricultores estadounidenses de la guerra comercial que él inició el año pasado.
Beijing restablecería el acceso al mercado para la carne de res de Estados Unidos, y reanudaría las importaciones de aves de corral procedentes de estados estadounidenses que el Departamento de Agricultura del país norteamericano (USDA, por sus siglas en inglés) determine que están libres de gripe aviar, agregó la Casa Blanca. Los acuerdos son adicionales a los compromisos de compra de soya que el gobierno chino adquirió el año pasado.
Los acuerdos ofrecen cierta esperanza a los agricultores estadounidenses perjudicados por la guerra comercial, ya que vieron cómo se les agotaba un importante mercado de exportación para la soya y otros productos. Los agricultores también sienten nueva presión por otras políticas del gobierno de Trump: la guerra que Estados Unidos e Israel iniciaron contra Irán ha reducido el transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz, un corredor comercial vital que ha restringido el suministro mundial de fertilizantes y ha disparado esos precios.
De momento no hubo confirmación de los términos por parte de Beijing.
El Ministerio de Comercio de China señaló el sábado que ambas partes “resolverán o lograrán avances sustanciales hacia la resolución de ciertas barreras no arancelarias y cuestiones de acceso al mercado” relacionadas con bienes agrícolas.
Estados Unidos “trabajará activamente” para atender las preocupaciones de China sobre la retención de sus productos lácteos y mariscos, la exportación de bonsáis en maceta, y el reconocimiento de la provincia de Shandong como una zona libre de gripe aviar, mientras que la parte china “del mismo modo trabajará activamente” para atender las preocupaciones de Washington sobre el registro de instalaciones de procesamiento de carne de res, y la exportación de carne de ave desde ciertos estados hacia China, afirmó un portavoz del ministerio.
Ambas partes también acordaron ampliar el comercio, incluido el de productos agrícolas, a través de medidas como reducciones arancelarias recíprocas sobre “una gama específica de productos”, aunque el portavoz no precisó cuáles.
Al reconocer el vínculo entre la seguridad alimentaria y la seguridad nacional, China ha diversificado sus fuentes de importación de soya, carne de res y otros productos agrícolas, recurriendo cada vez más a Brasil, Argentina y otros países en lugar de Estados Unidos.
China redujo drásticamente las importaciones de Estados Unidos durante la guerra comercial
Datos del USDA muestran que las importaciones chinas de bienes agrícolas estadounidenses alcanzaron su punto máximo en 2022 con 38.000 millones de dólares, pero cayeron a 8.000 millones en 2025. Estas cifras incluyen casi 18.000 millones de dólares en compras de soya en 2022, y 3.000 millones en 2025.
De momento no está claro cuánto más compraría China a los productores estadounidenses de soya, a los que la guerra comercial afectó con especial dureza. China, tradicionalmente el mayor comprador extranjero de soya estadounidense, dejó de adquirirla por completo el año pasado después de que Trump aumentara los aranceles a los productos chinos.
El acuerdo más reciente se basa en una tregua comercial que Trump alcanzó en octubre con el presidente chino Xi Jinping, en la que Beijing aceptó reanudar las compras de soya de Estados Unidos. La Casa Blanca indicó entonces que China se comprometió a comprar 12 millones de toneladas métricas en el actual año de comercialización y 25 millones de toneladas métricas en cada uno de los tres años siguientes.
Según la Casa Blanca, cientos de plantas estadounidenses de carne de res, incluidas las operadas por Tyson y Cargill, también podrán volver a exportar a China, aunque no está claro de momento cuánta carne de res venderán las empresas estadounidenses al país asiático.
China dejó vencer el año pasado las licencias de cientos de plantas estadounidenses de carne de res, y el valor de las importaciones en 2025 cayó a menos de 500 millones de dólares, de acuerdo con cifras del USDA. Las compras chinas de carne de res estadounidense habían alcanzado un máximo de 2.140 millones de dólares en 2022, según muestran los datos gubernamentales.
La exportación de carnes y productos avícolas de Estados Unidos a China fue de 286 millones de dólares en 2025, un descenso con respecto a más de 1.000 millones en 2022.
Deja un comentario