Inicio Salud ¿Puede la dieta ayudar a prevenir la depresión?

¿Puede la dieta ayudar a prevenir la depresión?

por Informador RD

Existe «abundante» evidencia científica que constata que seguir una dieta saludable contribuye a prevenir la depresión. La dieta mediterránea, en concreto, tiene un efecto antinflamatorio y antioxidante que se posiciona como una gran aliada de la salud mental.

Con motivo del Día Mundial de la lucha contra la Depresión, en EFE Salud abordamos los beneficios de seguir una dieta saludable para tratar de esquivar esta enfermedad con expertas en salud mental y nutrición del Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBER), del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) y del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal).

En España, el 14,6 % de los ciudadanos mayores de 15 años tenía un cuadro depresivo en 2023, un 3,7 % más que en 2020. El incremento fue mayor en los casos severos, que escalaron 5,5 puntos hasta alcanzar al 8 % de la población, según la última Encuesta de Salud publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Y en el mundo, con datos de la Organizaciones Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente 332 millones de personas sufren depresión.

Las evidencias

La investigadora del área de Obesidad y Nutrición del CIBER (CIBEROBN) Almudena Sánchez asegura que la evidencia científica sobre el efecto beneficioso de las dietas saludables para prevenir la depresión es «abundante».

Del mismo modo se ha constatado el efecto nocivo de dietas pro-inflamatorias ricas en productos ultra-procesados sobre el riesgo de desarrollarla.

«Las evidencias proceden de estudios epidemiológicos observacionales basados en el seguimiento del comportamiento dietético de grandes muestras de participantes, así como en la observación de la aparición del trastorno depresivo a lo largo del tiempo», asegura Sánchez.

Desde el ISGlobal, la investigadora y experta en psicología nutricional Camille Lassale abunda en que hay muchos estudios observacionales realizados en distintos países que han observado la relación entre una buena salud mental y la calidad de la dieta.

Son estudios cuyos participantes cuentan lo que comen, y otros factores de estilo de vida, como si fuman, si hacen actividad física, cuál es su nivel educativo y sus ingresos, entre otra informaciones.

«Un patrón de dieta mediterránea se asociaba con menos riesgo de desarrollar depresión a lo largo de los años, cuando se les seguía durante varios años, y ahora ya empieza a haber muchos estudios y cada vez mejor hechos, con más tiempo de seguimiento», explica Lassale.

Por otra parte, las evidencias que avalan el efecto beneficioso de la dieta como coadyuvante al tratamiento antidepresivo en pacientes «son menores» y se basan en ensayos clínicos de pequeño tamaño, con un corto periodo de intervención dietética, sin embargo, «los resultados son prometedores», según Sánchez.

Las dietas saludables

En cuanto a la contribución de la dieta para prevenir la depresión, Sánchez también señala la mediterránea.

«Los mecanismos de actuación de la dieta sobre la prevención de la depresión son múltiples. El efecto antinflamatorio y antioxidante de dietas como la Mediterránea podría considerarse uno de los principales», afirma la investigadora del CIBEROBN.

Además, las dietas saludables pueden mejorar la composición de la flora intestinal y del funcionamiento «del llamado eje intestino-cerebro, implicado en la generación de neurotransmisores como la serotonina, cuyos niveles se encuentran disminuidos en el trastorno depresivo».

La directora del área de Salud Mental del CIBER de Salud Mental (CIBERSAM), Ana González-Pinto, incide en que las dietas tipo mediterránea en las que abundan las frutas, las verduras, las legumbres y frutos secos, así como el consumo de pescado de dos a tres días por semana, «han mostrado ser beneficiosas para los síntomas depresivos».

«Aún más: mejoran la salud vascular y cerebral, lo que también es importante para las personas con enfermedad mental», asevera González-Pinto.

En concreto, los pacientes con depresión tienen un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular, y en el envejecimiento de parecer trastornos cognitivos.

Pero también hay otras dietas como las cetogénicas (bajas en hidratos de carbono, con menor cantidad de vegetales, legumbres y frutas), que se han probado en enfermedades mentales y cerebrales, «con algunos resultados positivos, pero de menor entidad que la dieta mediterránea», expone la experta del CIBERSAM.

Alimentos que ayudan

Entre los motivos de los beneficios de la dieta mediterránea en la prevención de la depresión destaca la disminución de la inflamación, la mejora del tránsito intestinal y la microbiota. Además, insiste, mejora la salud vascular y cerebral: «Todo ello permite mejorar la salud general, el sueño, y finalmente tener un efecto positivo sobre los síntomas depresivos», destaca.

Así, es importante un adecuado aporte de micronutrientes con actividad anti-inflamatoria como ácidos grasos omega-3 o polifenoles, fibra dietética para un funcionamiento intestinal óptimo.

Y también vitaminas del grupo B y minerales como el cinc o el magnesio, implicados en la síntesis de neurotransmisores y de neurotrofinas como el factor neurotrófico cerebral, un péptido implicado en procesos de aprendizaje y memoria y cuyos niveles se encuentran disminuidos en pacientes con depresión, explica por su parte Almudena Sánchez.

Cuando la persona ya está en depresión no es fácil que siga una dieta saludable, de hecho, éste es uno de los grandes problemas, señala González-Pinto, por eso «es tan importante la prevención».

Noticias Relacionadas