El presidente Donald Trump amenazó el martes con reubicar los partidos de la Copa del Mundo que se jugarán el próximo año en los suburbios de Boston tras sugerir que partes de la ciudad habían sido “tomadas” por disturbios.
Foxborough, Massachusetts, hogar de los Patriots de Nueva Inglaterra de la NFL y a unas 30 millas de Boston, albergará partidos como parte del Mundial 2026 que coorganiza Estados Unidos con México y Canadá.
A Trump se le preguntó sobre la alcaldesa de Boston, Michelle Wu, una demócrata a quien llamó “inteligente” pero “de izquierda radical”.
“Podríamos quitárselos”, dijo Trump sobre los partidos de la Copa del Mundo. “Amo a la gente de Boston y sé que los partidos están agotados. Pero su alcaldesa no es buena.
¿Puede Trump quitar los partidos de la Copa del Mundo?
Trump ha sugerido anteriormente que podría declarar ciudades “no seguras” para el torneo de fútbol de 104 partidos y alterar el plan que la FIFA en 2022. Incluye partidos en estadios de la NFL cerca de Nueva York, Los Ángeles y San Francisco.
Los sitios anfitriones de la Copa del Mundo no dependen de Trump. Las 11 ciudades de Estados Unidos, más tres en México y dos en Canadá, tienen contratos con la FIFA, que enfrentaría importantes problemas logísticos y legales para hacer cambios en los ocho meses antes del inicio el 11 de junio.
“Es el torneo de la FIFA, la jurisdicción de la FIFA, la FIFA toma esas decisiones”, dijo Victor Montagliani, vicepresidente del ente rector, principios de este mes en una conferencia de negocios deportivos en Londres.
El organismo pareció suavizar un poco su postura el miércoles, al indicar en un comunicado que “la seguridad es la máxima prioridad en todos los eventos de la FIFA en todo el mundo” y que las precauciones son “obviamente responsabilidad de los gobiernos, y ellos deciden qué es lo mejor para la seguridad pública”.
“Esperamos que cada una de nuestras 16 ciudades anfitrionas estarán lista para albergar con éxito y cumplir con todos los requisitos necesarios”, agregó el comunicado de la FIFA.
No obstante, Trump dijo: “Si alguien está haciendo un mal trabajo, y si siento que hay condiciones inseguras, llamaría a Gianni, el jefe de la FIFA que es fenomenal, y le diría: ‘Vamos a mudarnos a otro lugar’ y ellos lo harían.”
El presidente se refería al jefe de la FIFA, Gianni Infantino, un aliado cercano. Trump dijo que Infantino “no le encantaría hacerlo, pero lo haría muy fácilmente.”
Al intervenir en un podcast local el miércoles, Wu cuestionó cómo Trump podría quitar los partidos con menos de un año para el torneo. Dijo que casi todo ya está “asegurado por contrato” por lo que ninguna persona, “incluso si vive actualmente en la Casa Blanca, puede deshacerlo”.
“No hay capacidad para sacar los partidos del Mundial”, dijo Wu. “No hay una amenaza real cuando se trata de decir que las ciudades son tan inseguras que no pueden albergar los partidos”.

