El exdirector del Cuerpo Especializado de Seguridad Turística (Cestur), Juan Carlos Torres Robiou, aseguró este martes que si existieron irregularidades durante su gestión, como señaló el Ministerio Público en su expediente de la Operación Coral, “no las vio”.
Así lo expresó el general durante una entrevista exclusiva en el programa Reporte Especial, transmitido por CDN, con Julissa Céspedes, luego de que la periodista le preguntara qué pensó una vez supo que fue nombrado en la referida investigación.
“Ahí es que empieza la mortificación de nosotros, de mi familia”, dijo Torres Robiou, quien agregó que le mortificaba su “nombre, que se diga algo que todavía se está investigando, que está en proceso y que lamentablemente, si hay situaciones que se dieron, humanamente no las vimos”.
En el programa también afirmó que el único que pudo intervenir en Cestur, para el beneficio del supuesto entramado de corrupción que desviaba fondos de esa entidad, era el coronel Rafael Núñez de Aza.
Núñez de Aza, uno de los primeros apresados por los resultados de la Operación Coral, se desempeñó como gerente financiero del Cestur.
Igualmente explicó que él, como director de la mencionada institución, solo firmaba los nombramientos individuales de oficiales de alto rango, como el de los directores regionales.
Para los de rango más bajo las designaciones las realizaba el encargado de nómina del Cestur Raúl A. Girón Jiménez, otro implicado del caso, señalando que él solo firmaba los documentos de la nómina.
En su investigación el Ministerio Público afirmó que una de las formas que usaba este entramado para desviar dinero era el nombramiento irregular de policías y militares en las nóminas del Cuerpo Especializado de Seguridad Presidencial (CUSEP) y del Cestur, que cobraban entre 20 mil y 70 mil pesos mensuales.
De ese monto los integrantes del supuesto grupo cobraban un porcentaje, a cambio de pequeñas dádivas.