Santo Domingo.– El empresario Antonio Espaillat, propietario del Jet Set Club, aseguró ante la jueza Fátima Veloz del Tribunal de Atención Permanente del Distrito Nacional que “no tiene nada que ocultar ni razón para huir”, durante la audiencia de medida de coerción celebrada por el desplome del techo de la discoteca que dejó 235 personas muertas y más de 180 heridas el pasado 8 de abril.
Espaillat está imputado por el Ministerio Público de homicidio involuntario y de causar golpes y heridas involuntarias a las víctimas. Tras escuchar a las partes, el tribunal descartó imponer prisión preventiva, como había solicitado la Fiscalía, y en su lugar dictó garantía económica de 50 millones de pesos, impedimento de salida del país y presentación periódica.
Durante la audiencia, el empresario pidió la palabra y, visiblemente conmovido, expresó:
“Gracias por permitirme hablar. Solo quiero decir con el corazón en la mano que estoy aquí hoy porque decidí estar desde el primer día. Desde aquel momento en que me enteré de lo que había pasado —estaba en una convención en Las Vegas— arranqué inmediatamente para el aeropuerto. Fue un trayecto de más de 10 horas para llegar aquí, y a las 2:30 de la tarde ya estaba presente.”
“Siempre le he dado el frente a esto. Siempre he estado a disposición de las autoridades. No voy para ningún lado. No tengo nada que ocultar ni razón para huir. Aquí está mi casa, mi familia, mi trabajo, mi historia de vida”, añadió ante la magistrada.
Espaillat concluyó su intervención reafirmando su confianza en el sistema judicial dominicano:
“Estoy aquí porque creo en la justicia, y les aseguro con la mayor humildad que pueden confiar en que siempre estaré donde la ley me llame. Muchas gracias.”
El Ministerio Público alega que hubo negligencia por parte de los propietarios del establecimiento en el mantenimiento de la infraestructura, lo que habría provocado el desplome fatal del techo. La investigación continúa para establecer responsabilidades penales definitivas.

